"Jesús les dijo: Amaras al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.
Este es el primero y grande mandamiento. y el segundo es semejante: amaras a tu prójimo como a ti mismo. de estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas."
Mateo 22, 37-40
Nuestro señor Jesús nos enseña lo importante de amar a nuestro padre y creador Dios, dice que el más grande mandamiento es amarle con todo el corazón, es decir evitando los malos deseos y las malas intenciones, las lujurias, las envidias, y las fornicaciones.
Amándole con toda el alma, llevando una vida rica en sabiduría y en buenos caminos, alejados de la oscuridad y del pecado, siendo humildes y misericordiosos, sin vanidades.
Amándole con toda nuestra mente, evitando las ideas y maquinaciones impuras, mundanas, buscando el sendero de Dios y alejándonos de la búsqueda de dinero, encerrándonos en el trabajo olvidándonos de vivir una vida en Cristo.
Si mantenemos estos tres estados en el camino de Dios, entonces Él estará complacido de nosotros, porque sabrá que le amamos.
Por otro lado nuestro señor Jesús, también nos dice que hay un mandamiento semejante al anterior, semejante pues también está basado en el amor.
El amor al prójimo, el amor hacia las demás personas, el amor que se demuestra evitando mentir, robar, codiciar los bienes del prójimo, sin matar, viviendo en misericordia, humildad y respeto frente a los demás, como hermanos que somos, hijos todos de Dios.
Esta es la verdad en las palabras de nuestro salvador Jesús, claramente está escrito en la Biblia si amas a Dios cumple sus mandamientos.
Todo está basado en el amor, en el muto y reciproco amor, entre tú y Dios, y tú y el prójimo.
domingo, 13 de diciembre de 2009
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