"Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador...
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los Hombres, Jesucristo Hombre, el cual se dio a si mismo en rescate por todos..."
1 Timoteo 2, 3-6
La oración en nuestra forma de comunicarnos con Dios, es nuestra forma de arrepentirnos, de pedir perdón, de perdonar, de pedir ayuda, de pedir animo, consejo, paz.
La oración, nos dice la palabra, no debe ser ostentosa con palabras adornadas, sino que debe contener frases sinceras, humildes y llenas de amor.
La oración debe ser dirigida exclusivamente a nuestro Padre Dios y a nuestro Salvador Jesús, quien es el único mediador que tenemos para llegar a Dios padre.
Escrito está que nadie llega al padre sino es por el hijo y nadie llega al hijo sino es por el padre, evitemos pues el orar a falsos mediadores, pues solo hay uno y es Jesucristo resucitado, vivo, quien si puede escucharnos, no como los falsos ídolos que duermen muertos en el sepulcro y no nos pueden oír.
Dios padre y Jesús hijo, son los receptores de nuestras oraciones, pidámosle a ellos en oración sincera y con fe, que nos de paz, entendimiento y sabiduría para vivir nuestra vida de la forma en que Dios quiere que vivamos.
Recuerden solo Jesucristo, y SOLO ÉL, es el mediador entre nosotros los hombres y nuestro Padre Dios.
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