"Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos,
así mismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.
Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo: aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.
Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fuesen rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana."
Isaías 1, 15-18
El verdadero arrepentimiento es aquel que permite que las personas dejemos de actuar de manera impía, viviendo en el pecado. El arrepentimiento es el camino al perdón de Dios, solo hay un requisito, dejar de hacer lo malo e iniciar las acciones buenas.
Solo después de hacer buenas acciones y olvidarnos de hacer las malas obras, podemos pedir que sean borrados nuestros pecados, y promete Dios que efectivamente serán borrados.
Muestra y da amor y perdón y recibirás amor y perdón por parte de nuestro padre, el Dios Eterno.
Amen
viernes, 12 de febrero de 2010
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