“Toda palabra de Dios es limpia;
Él es escudo a los que en él esperan.
No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
y seas hallado mentiroso.
Dos cosas te he demandado;
No me las niegues antes que muera:
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mi;
no me des pobreza ni riquezas;
Mantenme del pan necesario;
no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová?
o que siendo pobre, hurte;
y blasfeme el nombre de mi Dios.”
Proverbios 30, 5-9
He aquí que el siervo de humilde corazón será prosperado.
Jesús nos enseñó que antes de buscar cualquier cosa material busquemos primero a Dios, su reino, y todas las demás cosas nos serán añadidas, pues Dios conoce todas nuestras necesidades y es él quien nos puede saciar las mismas, más antes debemos dejar nuestros problemas en él, y procurar siempre buscarlo.
El corazón humilde es agradable a Dios, no nos dejemos llevar por vanidades falsas que no muestran la verdad de las personas, procuremos tener un corazón puro limpio de toda mentira,
Aceptemos nuestra debilidad frente a los agobios del mundo, dejemos que nuestro Dios nos ayude en esta lucha, entreguémosle nuestra vida y el será nuestro escudo, nuestra roca.
Busquémosle en su palabra, y nos daremos cuenta que Dios solo requiere de nosotros que seamos personas llenas de amor, hacia él y amor hacia los demás, así recibiremos su amor, que es lo mejor que podamos recibir, pues junto con su amor, llega su paz, su tranquilidad, su sabiduría, su vida eterna.
Amén
domingo, 28 de marzo de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
La promesa del Espíritu Santo
"Así está escrito y así fue necesario que el Cristo padeciese y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
Y vosotros sois testigos de estas cosas.
He aquí, yo enviare la promesa de mi padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto."
Lucas 24, 46-49
Jesús llegó no para abolir, sino a cumplir lo que sobre él estaba escrito, es así que se sacrificó por nosotros, para quitarnos el yugo del pecado, pues desde Jesús, se nos justifica por la fe y no por la ley.
Jesús nos invita a predicar su amor, su perdón y el arrepentimiento, y ser benditos por su promesa de salvación y de purificación, el Espíritu Santo.
La muerte de Jesús, conocido como el nuevo pacto, significa que:
Si practicamos el amor de Cristo, si somos nobles de corazón, humildes, no rencorosos, bondadosos con el prójimo, perdonando a nuestros enemigos, y si predicamos su regreso glorioso para salvación nuestra, entonces seremos salvados por fe a Jesús.
Amén.
Y vosotros sois testigos de estas cosas.
He aquí, yo enviare la promesa de mi padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto."
Lucas 24, 46-49
Jesús llegó no para abolir, sino a cumplir lo que sobre él estaba escrito, es así que se sacrificó por nosotros, para quitarnos el yugo del pecado, pues desde Jesús, se nos justifica por la fe y no por la ley.
Jesús nos invita a predicar su amor, su perdón y el arrepentimiento, y ser benditos por su promesa de salvación y de purificación, el Espíritu Santo.
La muerte de Jesús, conocido como el nuevo pacto, significa que:
Si practicamos el amor de Cristo, si somos nobles de corazón, humildes, no rencorosos, bondadosos con el prójimo, perdonando a nuestros enemigos, y si predicamos su regreso glorioso para salvación nuestra, entonces seremos salvados por fe a Jesús.
Amén.
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