sábado, 12 de junio de 2010

La FE

"Porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos,
y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.
Él salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra"

Daniel 6,26-27

¿Cuántas veces oyeron que la FE mueve montañas?, Jesús mismo nos dijo que "si tuviésemos fe como un grano de mostaza podríamos decirle a un árbol que desarraigue sus raíces y se lance al mar y nos haría caso". Cuan grandes son esas palabras, un grano de mostaza no mide más de medio centímetro, es decir que nuestra fe es pequeñita, muy diminuta, y a veces inexistente.
La fe, dice la palabra, "es la convicción de lo que no se ve", es estar seguros de que Dios existe aunque no lo podamos ver con nuestros ojos, es la convicción de que vamos a vivir eternamente en el paraíso aunque no conozcamos el paraíso, es creer en Jesús, en el Espíritu Santo, para ser salvos hay que creer.
La palabra dice que la fe nos hará salvos, más allá de las obras, del pecado, nuestra fe puede salvarnos. Hay que construir nuestra fe de a pocos, hay que llevar de la mano a la fe con las buenas y rectas acciones, es decir , pidamos como damos, teniendo la certeza de que si ayudamos a los demás seremos retribuidos de la mejor manera.
Dios nos promete que si somos unos siervos justos, si somos buenos hijos, si ayudamos al prójimo, si perdonamos a nuestro enemigos, nos sentaremos a la mesa con él, viviremos una vida buena, llena de paz. La fe es creer en esa promesa.
Dejo una pregunta, ¿Qué cosas más maravillosas sucederán en nuestras vidas, qué dones nos daría Dios si tuviésemos una fe más grande que un grano de mostaza? Bendito sea el Señor padre nuestro, bendito los que en él y en su hijo Creen,
Amén

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