martes, 31 de agosto de 2010

El Espíritu y la carne

"Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto
a causa del pecado, mas el espíritu vive
a causa de la justicia.
...
Porque si vivís conforme a la carne,
moriréis, mas si por el Espíritu hacéis
morir las obras de la carne, viviréis.
Porque todos los que son guiados por el
Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.

...
El Espíritu mismo da testimonio a
nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios"

Romanos 8, 10-13-14-16


Hermanos andemos conforme al Espíritu de amor,
haciendo obras buenas, de misericordia, de paz, de confraternidad.
Estas acciones nos elevan mas allá de nuestra existencia carnal
nos permiten obtener la salvación.
Cierto es que no existe persona alguna que no haya pecado, quien
pueda que lance la primera piedra, cierto es que vivimos en un mundo
rodeado de deseos carnales, como la buena comida, la bebida, el negocio
del sexo en todas sus dimensiones, y aún mas cierto es que sucumbimos
ante estas tentaciones.
El consejo de Dios para nosotros consiste en desarrollar nuestro lado
espiritual, haciendo fuerte nuestro ser interior para que pueda soportar
las tentaciones. Al desarrollar nuestro espíritu, viviremos conforme a este,
y poco a poco dejaremos de lado los actos carnales que derivan en pecado.
Mientras más nos acerquemos al Espíritu de Dios, mas nos alejamos de la
condenación del pecado.
Amen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario