"Cuando oyó hablar de Jesús (la mujer), vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: si tocare tan solamente su manto, seré salva.
Y en seguida la fuente de su sangre se seco; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
Luego Jesús conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿quién ha tocado mis vestidos?, pero el miraba alrededor para ver quién había hecho esto.
Entonces la mujer temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postro delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
Mientras él aún hablaba, vinieron de la casa del principal de la sinagoga, diciendo: tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?, pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.
(...)
Y entró donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y andaba.
Marcos 5, 27-42
Es verdad que muchas cosas para nosotros nos parecen imposibles, pero cuando creemos en nuestros corazones que Dios lo puede hacer entonces sucede. Debemos tan solo creer, suena fácil, pero no lo es, tenemos que construir la fe de a pocos, imagínense que ahora nuestra fe es microscópica, vamos avancemos de a pocos creyendo Primero que Dios es el padre de Jesús, que Jesús murió por nosotros, y que regresará pronto para nuestra salvación. Empecemos por ahí, escriban esas palabras en sus corazones, en sus mentes, luego pidamos que el aor de Dios y su misericordia nos llenen de bendiciones, y van a ver como de a pocos llega la paz a sus vidas, y cuando no se den cuenta, Dios morará en sus corazones.
domingo, 5 de septiembre de 2010
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