Oh Dios, acude a librarme,
apresurate, oh Dios, a socorrerme.
Sean avergonzados y confundidos
los que buscan mi vida;
sean vueltos atrás y avergonzados
los que mi mal desean.
Sean vueltos atrás, en pago de su afrenta hecha ,
los que dicen: !Ah! !Ah!
Gócense y alégrense en tí todos
los que te buecan,
Engrandecido sea Dios.
Yo estoy aflijido y menesteroso;
apresúrate a mi, oh Dios.
Ayuda mía y mi libertador eres tú;
oh Jehová, no te detengas.
Salmo 70
Alabado sea nuestro Dios,
Jehová nuestro Libertador.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario